Soy
Ingeniero Químico egresada de la UNAM. Cuando terminé mi carrera lo primero que
pensé era el de contratarme en una empresa y poder conocer un mundo laboral
ajeno en ese entonces para mi. Tuve la gran oportunidad de contratarme en una
empresa privada de pinturas en área de control de calidad y posteriormente en
una en la que los dueños eran argentinos e italianos dedicada al diseño de
proyectos. Durante este tiempo laboral me casé, tuve a mi primer hijo; y aunque
en mi trabajo me sentía muy a gusto y además me pagaban bien tenia que trabajar
sábados, domingos o quedarme en las noches si era necesario, entonces tuve que
poner en la balanza el tiempo dedicado a mi familia y a mi trabajo, dándome
cuenta que tenia que encontrar otra actividad que no requiriera tanto de mi
tiempo para estar un poco mas con mi familia.
Fue que
pensé en dar clases, por la nobleza de los horarios, y que de alguna manera a
mi me convenía y además podía beneficiar
transmitiendo mis conocimientos y experiencia a los jóvenes. Y comenzó así mi
odisea en el mundo laboral de la docencia. Solicité empleo en un conalep
cercano a la escuela de mis hijos en el que afortunadamente encontré horas
disponibles para mi, de acuerdo a mi perfil, quedaron de avisarme el día que
tenia que presentarme y las materias y horario que tenia que cubrir. Cuando me
llamaron en ese momento no sabia que ese día tenia que cubrir 3 horas frente a
grupo y yo sin estar preparada. Me sentí preocupada, incomoda e insegura,
porque no sabia lo que tenia que hacer, ¿que tenia que decirles?,¿Qué materia
tenia que dar? .Estas y muchas mas preguntas me fui haciendo a lo largo del
trayecto de las oficinas al salón de clase. Sin embargo tenia que sacar
adelante el momento y posteriormente prepararme adecuadamente para darle la
clase. Afortunadamente todo salió bien, me presente, ellos lo hicieron también,
comencé a hablarles sobre su carrera, el modulo que les iba a impartir y
algunas dinámicas que recordaba me las habían hecho a mi en mi época escolar.
Ser profesor
es una actividad diferente a la de estar laborando en una empresa. En algún
momento pensé: “Si en mi empresa tengo a mi cargo varios Ingenieros a los que
coordino para lograr los objetivos de la empresa ¿Por qué no podría coordinar
grupos de estudiantes?”. Pero fue grande mi sorpresa porque me di cuenta que
efectivamente no era lo mismo, por las edades por las que estan los alumnos,
las actitudes a veces rebeldes o con problemáticas familiares.
Esto
represento un reto laboral más en mi vida. Tal vez al inicio más la necesidad
que el gusto me hicieron aceptar el trabajo como profesora, pero con el tiempo
fui tomado tanto gusto por la docencia, en la que realmente me siento orgullosa
de este trabajo, la docencia. Teniendo la fortuna de ser quien pueda dejar una
marca en la vida de alguno de los alumnos y pueda seguir siendo competitivo no
solo laboralmente sino también a nivel social.
Ser docente
ha significado:
Encontrarme
a mis alumnos después de varios años en licenciaturas y contentos al
reconocerme y saludarme, haber apartado a algunos otros de la drogadicción,
generar una mente positiva y de logro después de haber sido golpeados por sus
padres y verlos después de años independientes y resistentes ante la vida.
¿Cual es mi
insatisfacción? No poder transmitirle a todos los alumnos ese gusto por el
saber, el hacer que se enamoren de lo que estan haciendo (estudiar), motivarlos
a que absorban ese cumulo de conocimientos que tienen frente a ellos y que con
la perseverancia y la actitud puedan lograr la competencia laboral necesaria
para enfrentar la vida de la mejor manera posible.
Estimada María Elena
ResponderEliminarMuy interesante y honesta la forma en que describes tu confrontación con la docencia. Primeramente quiero felicitarte por tus estudios en la UNAM, yo soy puma de corazón!
Felicidades también por adoptar a la docencia como tu profesión. Los esfuerzos que has hecho para transmitirles a tus alumnos el deseo de saber y estudiar son muchos y es difícil como tu dices, sin embargo, a la vuelta de los años descubrimos con satisfacción que marcamos positivamente la vida de nuestros alumnos y eso es suficiente para continuar, con amor y orgullo realizando nuestra labor.
Muy buena tarde maestra Maria Elena.
ResponderEliminarCreo que un primer un gran paso para reconocer si estamos ejerciendo la profesión que nosotros queremos o solo trabajamos por que no habia otro, es comentandolo con los compañeros y expresandolo abiertamente. Esto no quiere decir de ninguna manera, que no haga bien su trabajo, pero si demuestra su honestidad, su profesionalismo y su entrega por la docencia.
Maestra Maria Elena, muy interesante tu confrontacion y la forma en que enfrentas tus experiencias, y concuerdo mucho en la satisfaccioón que nos da el alumno que al salir de la escuela y años posteriores te agradecen tu esfuerzo, creo eso vale mucho más.
ResponderEliminarSaludos
Estimada colega María Elena.
ResponderEliminarLa felicito por el logro de sus metas y deseo que su quehacer docente se proyecte a alturas que usted este dispuesta a alcanzar.
Saludos cordiales