jueves, 21 de marzo de 2013

Mi confrontacion con la docencia


Soy Ingeniero Químico egresada de la UNAM. Cuando terminé mi carrera lo primero que pensé era el de contratarme en una empresa y poder conocer un mundo laboral ajeno en ese entonces para mi. Tuve la gran oportunidad de contratarme en una empresa privada de pinturas en área de control de calidad y posteriormente en una  en la que los dueños eran  argentinos e italianos dedicada al diseño de proyectos. Durante este tiempo laboral me casé, tuve a mi primer hijo; y aunque en mi trabajo me sentía muy a gusto y además me pagaban bien tenia que trabajar sábados, domingos o quedarme en las noches si era necesario, entonces tuve que poner en la balanza el tiempo dedicado a mi familia y a mi trabajo, dándome cuenta que tenia que encontrar otra actividad que no requiriera tanto de mi tiempo para estar un poco mas con mi familia.

Fue que pensé en dar clases, por la nobleza de los horarios, y que de alguna manera a mi me convenía  y además podía beneficiar transmitiendo mis conocimientos y experiencia a los jóvenes. Y comenzó así mi odisea en el mundo laboral de la docencia. Solicité empleo en un conalep cercano a la escuela de mis hijos en el que afortunadamente encontré horas disponibles para mi, de acuerdo a mi perfil, quedaron de avisarme el día que tenia que presentarme y las materias y horario que tenia que cubrir. Cuando me llamaron en ese momento no sabia que ese día tenia que cubrir 3 horas frente a grupo y yo sin estar preparada. Me sentí preocupada, incomoda e insegura, porque no sabia lo que tenia que hacer, ¿que tenia que decirles?,¿Qué materia tenia que dar? .Estas y muchas mas preguntas me fui haciendo a lo largo del trayecto de las oficinas al salón de clase. Sin embargo tenia que sacar adelante el momento y posteriormente prepararme adecuadamente para darle la clase. Afortunadamente todo salió bien, me presente, ellos lo hicieron también, comencé a hablarles sobre su carrera, el modulo que les iba a impartir y algunas dinámicas que recordaba me las habían hecho a mi en mi época escolar.

Ser profesor es una actividad diferente a la de estar laborando en una empresa. En algún momento pensé: “Si en mi empresa tengo a mi cargo varios Ingenieros a los que coordino para lograr los objetivos de la empresa ¿Por qué no podría coordinar grupos de estudiantes?”. Pero fue grande mi sorpresa porque me di cuenta que efectivamente no era lo mismo, por las edades por las que estan los alumnos, las actitudes a veces rebeldes o con problemáticas familiares.

Esto represento un reto laboral más en mi vida. Tal vez al inicio más la necesidad que el gusto me hicieron aceptar el trabajo como profesora, pero con el tiempo fui tomado tanto gusto por la docencia, en la que realmente me siento orgullosa de este trabajo, la docencia. Teniendo la fortuna de ser quien pueda dejar una marca en la vida de alguno de los alumnos y pueda seguir siendo competitivo no solo laboralmente sino también a nivel social.


Ser docente ha significado:

Encontrarme a mis alumnos después de varios años en licenciaturas y contentos al reconocerme y saludarme, haber apartado a algunos otros de la drogadicción, generar una mente positiva y de logro después de haber sido golpeados por sus padres y verlos después de años independientes y resistentes ante la vida.

¿Cual es mi insatisfacción? No poder transmitirle a todos los alumnos ese gusto por el saber, el hacer que se enamoren de lo que estan haciendo (estudiar), motivarlos a que absorban ese cumulo de conocimientos que tienen frente a ellos y que con la perseverancia y la actitud puedan lograr la competencia laboral necesaria para enfrentar la vida de la mejor manera posible.

4 comentarios:

  1. Estimada María Elena

    Muy interesante y honesta la forma en que describes tu confrontación con la docencia. Primeramente quiero felicitarte por tus estudios en la UNAM, yo soy puma de corazón!

    Felicidades también por adoptar a la docencia como tu profesión. Los esfuerzos que has hecho para transmitirles a tus alumnos el deseo de saber y estudiar son muchos y es difícil como tu dices, sin embargo, a la vuelta de los años descubrimos con satisfacción que marcamos positivamente la vida de nuestros alumnos y eso es suficiente para continuar, con amor y orgullo realizando nuestra labor.

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  2. Muy buena tarde maestra Maria Elena.
    Creo que un primer un gran paso para reconocer si estamos ejerciendo la profesión que nosotros queremos o solo trabajamos por que no habia otro, es comentandolo con los compañeros y expresandolo abiertamente. Esto no quiere decir de ninguna manera, que no haga bien su trabajo, pero si demuestra su honestidad, su profesionalismo y su entrega por la docencia.

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  3. Maestra Maria Elena, muy interesante tu confrontacion y la forma en que enfrentas tus experiencias, y concuerdo mucho en la satisfaccioón que nos da el alumno que al salir de la escuela y años posteriores te agradecen tu esfuerzo, creo eso vale mucho más.

    Saludos

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  4. Estimada colega María Elena.
    La felicito por el logro de sus metas y deseo que su quehacer docente se proyecte a alturas que usted este dispuesta a alcanzar.

    Saludos cordiales

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